Su pediatra le ha recomendado estas instrucciones porque su niño/a no controla adecuadamente su esfínter urinario, lo que produce pérdida de orina.
El niño/a puede estar preparado para controlar su esfínter, y por ello la continencia urinaria, tanto de día como de noche, a partir de los 18- 24 meses de edad.
Generalmente el control miccional nocturno – control nocturno vesical – es la llave de la continencia.
Precisa de un aprendizaje cuyo fundamento es el entrenamiento vesical basado en favorecer un vaciamiento de la vejiga mediante una micción programada –horario- y realización de una doble micción.
Adquiere de esta forma la sensación de vejiga llena y el reconocimiento de querer orinar y, con ello, la consecución de “estar seco” tanto de día como de noche.
Primero se adquiere la continencia diurna y, por último, la nocturna.
Las siguientes recomendaciones son una enseñanza miccional para facilitar el aprendizaje del control urinario del niño/a, las cuales se han mostrado beneficiosas para conseguir el control de la micción y con ello los escapes de orina involuntarios.