Ferring
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Tratamientos actuales

 

El tratamiento farmacológico más empleado en España es la desmopresina, un análogo sintético de la vasopresina, que actúa sobre la etiología circadiana de la enfermedad.  Su resultado es positivo en el 70% de los casos, en los que se consigue curar la enfermedad. Generalmente, el tratamiento es largo, a veces complejo, y necesita paciencia, colaboración, constancia y un buen cumplimiento terapéutico por el parte del paciente, que no siempre es fácil de lograr.

 

En la actualidad, son dos los objetivos del tratamiento de la enuresis nocturna:

 

1. reducir la producción nocturna de orina nocturna, para lo que se usa la Desmopresina, junto a una restricción de líquidos, utilización de diuréticos durante el día y mantenimiento de dieta.

 

2. Incrementar la capacidad de la vejiga, para lo que se utiliza la terapia de alarma junto a la rehabilitación de la vejiga, aumento de la ingesta de líquidos y anticolinérgicos.

 

En primera línea se establecen dos tipos de tratamientos: los farmacológicos (entre los que destaca la terapia con antidiuréticos como Desmopresina) y los conductuales, utilizando terapia con alarma.

Si el volumen de orina es normal y la capacidad funcional de la vejiga es reducida,  es recomendable la alarma. En caso de un volumen alto de orina nocturna con una capacidad de vejiga normal, es recomendable la Desmopresina.

En niños con un volumen alto de orina nocturna y capacidad funcional de la vejiga reducida, se emplea la combinación de Desmopresina y alarma.

 

Tratamiento de apoyo

 

- Responsabilización: retirar pañales. Establecer un calendario miccional

- Dar información, seguridad y confianza

- Pedir colaboración y paciencia

- Modificar los hábitos de bebida: Beber más por la mañana y un poco menos por la tarde y restringir el consumo de líquidos en la noche.

- Reforzar el hábito y los horarios de orinar. Por ejemplo: en el desayuno, durante el recreo, en la comida, la merienda, la cena, antes de acostarse.

- Crear hábito intestinal: ir al baño a la misma hora cada día, tratar estreñimiento

- Mejorar pautas alimenticias: cena con poca sal, sin líquido, sin bebidas con gas o cafeína.

- Ejercicios vésico-esfinteriano: contar entre 10 y15 segundos antes de orinar    

- Buscar una motivación: sistema de premios

 

Los pañales
La utilización de pañales puede ocasionar en algunos casos daños en la salud física y psicológica del niño, ayudando a prolongar el trastorno. Es bastante habitual la recomendación por parte del médico de la retirada del pañal como una de las primeras medidas para atajarlo.

 

Si el problema se “enmascara” y la visita al pediatra se demora, pueden permanecer sin diagnosticar importantes patologías relacionadas con el trastorno, con las consecuencias que esto pudiera acarrear.

 

El uso del pañal suele ir asociado, bien a una falta de información por parte de los padres, o bien a evitarse molestias o inconvenientes de forma inmediata, como no cambiar la ropa tan frecuentemente, obviar el problema, etc. Su uso podría interpretarse como “dar permiso al niño para orinarse”. Además, al amortiguar en el niño la sensación de estar mojado y encontrarse molesto con ello, ayuda a que el problema persista.

 

La alarma

 

El uso de la alarma es un tratamiento que puede funcionar, aunque no suele ser del gusto de muchos pacientes. Se pueden emplear alarmas que vibran y que se colocan por debajo de la ropa. Si el sensor está bien colocado, la alarma sonará cuando se escape la primera gota. Para este tratamiento es fundamental la implicación y motivación del interesado, si no, es muy difícil que funcione. La iniciativa debe partir del enurético.

Según los expertos, la terapia con alarma tiene porcentajes de éxito en aproximadamente el 50% de los niños seleccionados.

 

Tratamientos psicológicos


Incluyen modificación de la conducta, técnicas  psicológicas, refuerzo positivo, sobre aprendizaje, entrenamiento en cama seca, etcétera. Se suelen acompañar de Dispositivos de Alarma nocturna.

 

Tratamientos Alternativos


Acupuntura, Biofeedback, Estimulación eléctrica, Hipnosis

 

Tratamiento farmacológico


Los más usados son:


1) Desmopresina. Es un análogo de la hormona antidiurética vasopresina, con la ventaja de que conserva propiedades antidiuréticas y carece de sus características no deseadas. Entre sus principales ventajas está su rapidez de acción (los efectos son prácticamente inmediatos), es apropiada para la mayoría de pacientes con enuresis nocturna primaria y ofrece buena tolerabilidad, con muy pocos efectos adversos, siendo éstos leves y transitorios (dolor de cabeza, náuseas y dispepsia. La tasa de respuesta con Desmopresina se sitúa en el 70%.


Comparado con alarma, ofrece una serie de ventajas, como su efecto inmediato (en la terapia con alarma, los niños continúan mojando la cama en las etapas iniciales), reducción de los costes directos o indirectos, mayor comodidad, etc.

 

2) Anticolinérgicos. Se ha demostrado que un 30% de los casos de enuresis presenta hiperactividad vesical nocturna. Su principal indicación es la vejiga hiperactiva, que suele ser una vejiga de poca capacidad. Los más utilizados son cloruro de oxibutinina, cloruro de trospio, y últimamente la tolterodina en niños mayores y adolescentes. Este fármaco ha sido desarrollado específicamente como agente terapéutico en el tratamiento de los pacientes con vejiga hiperactiva o inestable. Es capaz de reducir el número de micciones y los episodios de incontinencia. Tiene un menor número de efectos adversos que el resto de los anticolinérgicos.

 

3) Antidepresivos tricíclicos (Imipramina). Su uso está muy restringido en la actualidad, por su escasa efectividad y su perfil de toxicidad.

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