- La prevalencia de la Enuresis Monosintomática Primaria (EMP) en estos últimos cinco años se ha mantenido en todas las edades, aunque se observa un ligero descenso en los grupos de edad comprendidos entre los 12 y los 15 años.
- Entre las posibles causas que puede provocar EMP, los pediatras han señalado
como las principales la herencia genética y el retraso madurativo en el control
miccional.
- Los pediatras consideran factible realizar un diagnóstico correcto de enuresis
en la consulta de Atención Primaria.
- La Enuresis Monosintomática Primaria provoca una gran afectación en la calidad
de vida del niño.
- La EMP afecta en todos los aspectos de la vida del niño, sobre todo en su vida
social y personal, también en la familiar y, en menor medida, en su entorno escolar.
- Para curar la Enuresis Monosintomática Primaria es necesario modificar el
comportamiento de los niños.
- El tratamiento farmacológico debe ir acompañado de un tratamiento básico,
la motivación, para que la curación sea totalmente efectiva.
- Los especialistas consideran que el tratamiento para la EMP debe ser una
combinación entre los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.
- El fármaco mejor valorado en cuanto a eficacia, seguridad, comodidad y adhesión
al tratamiento es la Desmopresina oral. Al compararlo con otros fármacos
que sí disponen en la actualidad de presentación sublingual, los pediatras creen
que ésta sería la presentación de la Desmopresina más rápida en cuestiones de
absorción, constituyendo una alternativa de elección en el momento de aparición
en nuestro país.
- El 85% de los pediatras afirma que son muchos los padres que acuden a la
consulta del pediatra por diversas patologías, sin mencionar la enuresis de sus hijos.
- Un elevado porcentaje de pediatras considera que los padres, en general,
están poco o nada informados sobre la EMP. Esta falta de información provoca un
infradiagnóstico de dicha patología en la sociedad.
- El 94% de los especialistas reivindica la necesidad de incluir la Enuresis
Monosintomática Primaria (EMP) en los Programas de Salud del Niño.