La Enuresis Monosintomática Primaria (EMP) es la pérdida involuntaria de orinadurante el sueño en niños mayores de 5 años.
Hablando siempre en términos medios, dentro del cupo de niños asignados a un pediatra (1.427 niños), atiende a 10 niños al mes con EMP con edades comprendidas
entre los 5 y los 10 años de media y recibe 3 casos nuevos al mes con
esta patología. El tiempo medio dedicado a este tipo de consultas es de 17 minutos,
aunque opinan que el tiempo medio ideal debería ser de 23 minutos. La
mayoría de los pediatras (56,5%) suele hacer seguimiento de los niños con EMP
cada mes, tiempo que estiman, además, como el adecuado para hacer el correcto
seguimiento de éstos.
En la actualidad, la prevalencia de la enuresis en niños de 5 años es del 15%, a
los 8 años del 11%, a los 12 es igual al 7%, y a los 15 se reduce a un 3%*. La mayoría
de los pediatras encuestados cree que la prevalencia de la enuresis en estosúltimos 5 años se ha mantenido en todas las edades, sobre todo en los niños más
pequeños con un 15% de prevalencia.

* Fuente: http://www.medynet.com/elmedico/publicaciones/sistoleurologia/25-28.pdf
En cuanto a los motivos que pueden provocar Enuresis Monosintomática Primaria, los pediatras han señalado como principales causas (Tabla III) la herencia genética y el retraso madurativo en el control miccional. Otra de las causas a las que se le da mayor importancia son los problemas hormonales, es decir, la disminución de la hormona antidiurética durante la noche y, en menor grado, también se mencionan los trastornos del despertar.

La práctica totalidad de los pediatras (el 97%) considera factible hacer el diagnóstico correcto de la EMP en la consulta de Atención Primaria.

El 77% de los pediatras señala la afectación que provoca la EMP en la calidad de vida del niño (relación con compañeros, etc.).

Esta alteración de la calidad de vida afecta a los menores en todos los aspectos,
especialmente en su vida social (83%) por las limitaciones que se imponen a
sí mismos a la hora de relacionarse con sus iguales; en su vida personal (70%),
porque su autoestima se deteriora como consecuencia de las restricciones en su
vida social; en su vida familiar (60%), ya que no afecta al niño en exclusiva sino
que se extiende a todos los miembros de la familia; y en su vida escolar (46%), como
resultado de la afectación en las áreas anteriores.

El 77% de los pediatras afirma que para curar la Enuresis Monosintomatica Primaria es importante modificar los comportamientos del niño (modificación de hábitos en el horario miccional, modificación de conductas, apoyo de los padres y familiares, etc.).

Para el 93% de los especialistas, el tratamiento debe ir acompañado de un “tratamiento básico”, para superar la Enuresis Monosintomatica Primaria.

Aunque el niño puede curarse solo, los pediatras consideran que es mejor tratarle farmacológicamente porque se puede reducir ese tiempo de curación y, por tanto, las secuelas que pueda tener en el futuro.

El 82% de los pediatras considera que el tratamiento para la EMP debe ser una combinación entre tratamiento farmacológico y no farmacológico. Además, cree que esta combinación es la más efectiva para tratar la Enuresis Monosintomática, seguida de cerca por los que creen que los más efectivos son los tratamientos farmacológicos.

Entre las recomendaciones o tratamientos no farmacológicos más destacados por los pediatras aparecen la terapia motivacional, los dispositivos de alarma y la modificación de los estilos de vida mediante la dietoterapia, es decir, la disminución de la ingesta de líquidos en la cena, la cafeína, chocolates, cítricos y zumos.
El tratamiento farmacológico mejor valorado en cuanto a eficacia, seguridad,
comodidad y adhesión al tratamiento es la Desmopresina oral. Entre el resto de
fármacos, el segundo mejor valorado es la Desmopresina en aerosol, seguido de
la terapia combinada entre Desmopresina y anticolinérgico, los anticolinérgicos y
los antidepresivos tricícliclos.

Teniendo en cuenta que en el momento de realización de la encuesta no existía presentación sublingual de la Desmopresina, se solicitó a los pediatras que, basándose en su experiencia de otros fármacos con esta misma presentación, valoraran y compararan ésta en función de su eficacia, seguridad y rapidez de absorción, en relación con las presentaciones orales y nasales de este fármaco.
De existir en España Desmopresina en presentación sublingual sería la más rápida
en cuestiones de absorción y se encontraría al mismo nivel que la
Desmopresina oral en comodidad y seguridad de absorción, ambas, muy por encima
de la valoración de la Desmopresina en su presentación nasal. Esto lleva a
pensar que la Desmopresina sublingual será la alternativa farmacológica de elección
en el momento de aparición en nuestro país.

El 97% de los pediatras está de acuerdo o muy de acuerdo en que es esencial que los padres estén motivados para que el niño siga el tratamiento indicado.

El papel desempeñado por los padres para el cumplimiento y la adhesión del tratamiento de la Enuresis Monosintomática Primaria de sus hijos es esencial. Por ello, los padres deben confiar en sus médicos y en el tratamiento que les prescriben. Un 84% de los pediatras cree que todos o casi todos los padres siguen al pie de la letra los tratamientos indicados para la EMP de sus hijos.

La presentación del fármaco es un aspecto importante para conseguir la adhesión al tratamiento. En el caso de la enuresis, el 93% de los pediatras considera que una presentación sencilla del fármaco mejora la adhesión al tratamiento, aumentando las posibilidades de curación y disminuyendo el tiempo empleado.

El 85% de los pediatras afirma que son muchos los padres que acuden a la consulta por diversas patologías pero, sin embargo, no mencionan la enuresis de sus hijos, de ahí que exista un alto porcentaje de infradiagnóstico de la enfermedad.

Los pediatras son los especialistas más informados sobre la Enuresis Monosintomática Primaria. El 77% de los entrevistados ve a sus colegas pediatras muy o bastante informados sobre esta patología. Consideran que los médicos de Atención Primaria disponen de menos información, y creen que los padres, en general, están poco o nada informados sobre la Enuresis Monosintomática Primaria.

Los pediatras consideran que este desconocimiento de la Enuresis Monosintomática Primaria está directamente relacionado con la existencia de un elevado infradiagnóstico de esta patología en la sociedad en general.

La Enuresis Monosintomática Primaria se aborda, principalmente, desde Atención Primaria. El 94% de los pediatras cree que la Enuresis Monosintomática Primaria debería incluirse en los “Programas de Salud del Niño”.
