Con el fin de contrastar los resultados de la Encuesta Base se ha realizado un Estudio Feedback dirigido a 1124 pediatras. Se inició durante el mes de febrero de 2007 y concluyó en el mes de junio del mismo año.
Los especialistas consideran que los factores desencadenantes de la Enuresis Monosintomática Primaria (EMP), principalmente son: factores genéticos, capacidad vesical disminuida, poliuria nocturna, retraso de la maduración miccional, trastornos psicológicos y trastornos del despertar.
La tasa de prevalencia de la Enuresis Monosintomática Primaria varía según la
edad. Los expertos destacan que no se debe considerar enuresis antes de los 5
años de edad.
Al contrastar los resultados del Estudio Base con un mayor número de especialistas
se observa que, en cuanto a la prevalencia, no existen diferencias significativas
entre ambos estudios. El feedback demuestra que en los últimos cinco
años la prevalencia se ha mantenido especialmente en niños de 5 y 8 años. A los
12 años se observa un aumento en el porcentaje de especialistas que considera
que ha disminuido. Respecto a la prevalencia de la enuresis en los 15 años de
edad, un 36% de los expertos considera que ha descendido, frente al 55% que
afirma que se mantiene.

Es necesario distinguir entre la Enuresis Monosintomatica Primaria y el Síndrome Enurético. Este estudio es una investigación sobre la Enuresis Monosintomatica Primaria, caracterizada por ser una micción igual que las habituales, funcionalmente normal, que ocurre de manera involuntaria durante el sueño; mientras que el Síndrome Enurético se trata de una patología más complicada.
En el 95%* de los casos, según los especialistas, se trata de una Enuresis
Monosintomática Primaria, que es lo más habitual; es cierto que pueden existir
otras enfermedades enmascaradas bajo la Enuresis Monosintomática Primaria,
aunque suelen presentar otros signos añadidos que las descubren.
El 98,2% de los expertos considera factible diagnosticar en la consulta de
Atención Primaria la EMP.

* http://www.zonapediatrica.com/mod-htmlpages-display-pid-374.html.
La Enuresis Monosintomatica Primaria es una enfermedad que disminuye la calidad de vida de los niños por las limitaciones que sufren en los diferentes ámbitos de su vida, según indica el 70% de los especialistas.

La EMP no se considera una enfermedad grave, pues no afecta al organismo;
en cambio tiene importantes repercusiones que afectan al desarrollo madurativo
psicológico del niño. Esta patología repercute en el entorno del niño a todos los
niveles. Los expertos apuntan como consecuencia los problemas de socialización
debido a las limitaciones para relacionarse con los demás, por la tendencia a
ocultar la enfermedad y por la disminución de autoestima, y señalan el fracaso escolar
como posible consecuencia en estos niños.

Para alcanzar la curación el 67% de los especialistas recomienda modificar los comportamientos de los niños.

La motivación del niño es un elemento fundamental, un “tratamiento básico” que debe acompañar al tratamiento farmacológico, como afirma el 91% de los expertos.

El 67% de los especialistas señala que esta afección puede curarse espontáneamente con el paso del tiempo, pero siguiendo un tratamiento farmacológico se reduce el tiempo de curación y las secuelas que pueda ocasionar.

Existen dos tipos de tratamiento para la Enuresis Monosintomática Primaria (EMP): tratamientos no farmacológicos y tratamientos farmacológicos. Los tratamientos no farmacológicos son: terapia motivacional, dispositivos de alarma, ejercicios de entrenamiento vesical y modificaciones en el estilo de vida, como la dietoterapia.
El tratamiento farmacológico se emplea en niños mayores de 5 años de edad y
su objetivo es incrementar la capacidad vesical y reducir la producción de orina por
el riñón. La Enuresis Monosintomática Primaria responde muy bien al tratamiento
farmacológico aunque la opción ideal, según el 93,8% de los especialistas, es la
combinación entre ambos tratamientos (tratamiento farmacológico y tratamiento no
farmacológico).

No sólo la combinación de ambos tratamientos es la más utilizada sino también la que los especialistas consideran más efectiva (89%).

Los fármacos utilizados para tratar la Enuresis Monosintomatica Primaria son: la Desmopresina, la terapia combinada, los anticolinérgicos y los antidepresivos tricíclicos.
La Desmopresina es un análogo de la hormona antidiurética a la que se le ha
retirado el efecto presor, funciona principalmente aumentando la concentración
de orina con lo que reduce su producción, esto permite a los niños dormir durante
la noche sin necesidad de levantarse; es un tratamiento paliativo que sirve para
que el niño desarrolle su producción de hormona antidiurética nocturna y adquiera
o recupere el control de la micción. Este fármaco, y en especial sus formulaciones
orales, son las más valoradas por el especialista.

La Desmopresina tiene diferentes presentaciones. Los médicos han señalado diversas ventajas e inconvenientes en cada una de ellas. Con el aerosol se observan un 30-40% de respondedores parciales que pueden ser debidos a una biodisponibilidad baja y variable, además de a una dificultad en documentar si han recibido una dosis efectiva. Con comprimidos se soluciona este inconveniente pero al ser su biodisponiblidad menor, deben ser ingeridos una hora antes de comer para conseguir una mayor absorción y los niños pueden encontrar dificultad al tragarlos. Con la presentación sublingual se solucionan estos inconvenientes ya que consigue una máxima capacidad de concentración urinaria, tiene un efecto rápido, una duración de acción predecible, tiene una biodisponibilidad fiable y una variación inter e intra-individual limitada, mejorando el cumplimiento trapéutico.

No es necesario decir que los problemas que afectan a los niños preocupan a los padres. Si se consigue una mayor implicación por parte de éstos, el niño seguirá mejor el tratamiento y se obtendrán mejores resultados (96%).

El 83% de los especialistas afirma que la gran mayoría de los padres sigue los tratamientos indicados por los especialistas.

En todas las enfermedades es necesaria la adhesión al tratamiento para conseguir la curación definitiva, de modo que una presentación sencilla del fármaco garantizará una mayor adherencia al tratamiento, según afirma el 96% de los especialistas.

El 83% de los pediatras manifiesta que son muchos los padres que acuden a la consulta médica por diversas patologías pero no mencionan la enuresis de sus hijos.

El 52% afirma que los pediatras están bastante informados sobre esta dolencia; un 31% afirma que están muy informados; un 52% considera que los médicos de Atención Primaria tienen un nivel intermedio de información; y los padres, según el 50% los especialistas, están poco informados.

Para el 64% de los expertos la falta de información sobre la EMP conduce al infradiagnóstico de la enfermedad.

La Enuresis Monosintomática Primaria se aborda principalmente desde Atención Primaria por los pediatras, que básicamente son los profesionales cualificados para atender este problema, entre otros. El 94% de los especialistas considera que la EMP debería incluirse en los Programas de Salud del Niño, para detectar el problema en las primeras fases y poder abordarlo rápidamente e instruir a los padres. De esta forma se evitarían a los más pequeños los problemas que esta patología les pueda ocasionar a medio y largo plazo.
